Escribir es dejarnos a un lado

Una vez más me siento a ver las almas pasar, la música las lleva lejos de mi estancia pero sé que están allí aguardando al canto de reclamos al por qué no lo haces, qué esperas, el tiempo transcurre tocando con platillos las horas que pasan y yo sigo aquí frente a mi ordenador, que me observa como quieto pero es un mundo  tan  dinámico, tan vivo tan envolvente, parece ser la vida que no puedo alcanzar.
Sí la vida.

Hoy quisiera recorrer las calles pero no para respirar solamente, sino para llevarme alguna interrogante que me sirva a mi escritura creativa, quiero escribir una novela corta, escribir relatos, poesía, pero nunca lo he hecho de manera libre. Nunca me he dado el espacio y el tiempo para esa actividad tan autodisciplinaria. Ayer le decía a mi mamá si es que debería escribir sobre mi vida, sobre mis complejos y las historias que tengo y ella empezó diciéndome que ella así tuviera tanto que contar y terminó hablando de sí misma. 

Seguía almorzando junto a ella, entre esos deseos que me emocionan pero me siento sola en esto, Y creo que ese ha sido siempre mi problema, la soledad, la aceptación. Quizás porque al saber que terminado esto, solo los que más quiero me dirán "muy bien, yo te apoyo", pero no sabré si realmente escribí un buen texto, si vale la pena seguir haciéndolo.

Ayer en el taller de escritura, pensaba en la frase de Miller 

"Hay que abandonar todo y escribir, aún cuando nadie confíe en ti".

Olvidar tanto de uno y volverse otro, -reflexiono-.

Olvidarse de uno y volverse otro...

Más allá de ponerse un horario, quizás dejar este personaje que llevamos como excusa de vida como reflejo de moral, como persona que vive a la defensiva para darse unos años más de búsqueda de sentidos. Y sin embargo no le encontramos sentidos a las cosas, hasta que las perdemos.

Quizás, decididamente a veces no se consiguen las cosas, sino por el contrario, abandonándolas por algo completamente nuevo por andar.

Y me dedico a pensar nuevamente, qué hora es y qué sigue, porque a esta edad, ya somos responsables de un tiempo calculado el que nos va deparar muchos resultados productivos y a la vez infructuosos. Cómo volver a ser uno mismo, si es que cuando lo somos volvemos a ser otros.

Hace poco un video titulado ¿quién soy? a cargo de un youtuber de mi edad aproximadamente resolvía el conflicto de la autoaceptación. Él decía que siempre cambiábamos, en cada etapa o con alguna hecho, y debíamos aceptarnos así cómo éramos, somos diferentes siempre. Lo que cuadra muy bien en mí por que parezco o padezco cambiar mucho de estados de ánimo y eso me lleva a hacer cosas diferentes o decirlas de diferente manera. Aunque puede ser perjudicial para mí misma.

Volviendo al abandono de lo que hay... de uno mismo, siempre creo que es bueno vernos de otra manera, ser de otra manera, dejar al personaje "responsable" "ordenado" "acomplejado" por un propósito imperturbable, con el que sentir que si no estuviera las cosas no tendrían sentido.



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