Movimiento y existencia
Cómo estás, qué tal tu tarde. Yo no sabía por dónde empezar... Duele la historia, el miedo y la desconfianza sembrándose en la sombra junto a una tristeza diaria de aquellas que ya tienen lugar en la cabeza y el cuerpo. Ayer cuando pagaba descubrí que mi tarjeta podría estar un poco irregular, la señorita la pasaba por el dispositivo (de pago con tarjetas) a cada momento sin encontrar respuesta del banco. Yo me quedé con el mensaje de revisa tus movimientos. Al día siguiente me tomé el trabajo de ver cada salida de dinero y el problema no era de una día como el de ayer, sino de otro con varias salidas irregulares. Me sentí triste de contarlo, de saber que estaba expuesta y que no sabía cómo y desde cuándo. Hice los pasos que se hacen cuando pierdes el control de tu tarjeta de pago, derramé unas lágrimas duras y pesadas y nada, respirar un poco. La tristeza existencial pasó a un segundo plano. Me sentí más sola que antes, entendí que el daño estaba hecho, que era mejor que haber sido ultrajado en la calle, o haber sido un monto mayor.
Se lo comenté a él con más calma cuando mostraba empatía. Papás debían saber, pero para qué preocuparlos ... En casa un error mío es como un error de ellos.
Se vienen días difíciles.

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