La nada

Y mientras me grito que no hago nada, y veo y siento esos gritos alrededor
yo me quedo aquí asustada sin más que una respiración lenta y profunda
No puedo, no puedo, no puedo...
y el tiempo no cesa, las cosas parecen moverse solas
vuelan como perdidas cometas
mi música interna les da lentitud
yo me apago como una máquina
que está quedada sola, inerte
es interesante como se genera el movimiento
como el aire que ondea mis cortinas que proyectan la luz solar de la mañana
se mueven se aglomeran,
quizás esta pequeña actuación física
me asombre
de lo que sí tiene órdenes
de la telequinesis sobre muestros órganos
qué autoentrega inconciente corpórea
qué apartado pez del cardumen
y no soy cometa, y no soy órgano, y no soy pez,
termino siendo nada.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Volar sin volar

Diario de domingo

Movimiento y existencia