Merdre



Ayer llevé la pulsera de Ubú rey
un infinito dorado
un infinito sol
un reluciente estar
una constante manera de atarme
al amor
a la vida
a la tierra
a quizás recordarme su compañía
aunque sea sombra
solíamos ser ese par
de juegos, de orgullo, de peleas
los años se hacen serios
la distancia ahora es lo más cercano que tenemos
tu espiral infinito me recuerda que estás solo
que estoy sola
que podemos dar vida
y dar muerte
que somos como dioses nuestros
las cuerdas de mi pulsera son negras
cuelgan
          me cuelgan
          me cuelgan
                             siempre
fue diseñado para mí
quizás soy su fantasma
o su alma perdida
la última pieza para darse el valor
mientras huye
mientras hace añicos ese papel amarillo
guion
que luego vuelve a pegar
y constatar
en el que desea creer
en el que sopesa su vida
mi legado
aunque pida lo contrario.


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