Las (sin)razones de la existencia
Queremos vivir y ser felices y no sabemos que el destino final es el término de todos nuestros esfuerzos. Cuando llegamos a amar no nos satisface, queremos ser amados aún más de lo que damos, siempre habrá un desbalance cuando uno ama más. La espera por "aprender" sin embargo, ese paquete de aprendizajes viene con el cariz de lo bueno y lo malo. Hacer a nuestra familia feliz, quizás ser los salvavidas de las relaciones familiares, sacrificarse, pero todos se comprometen a eso hasta que llega el desbalance, y aún faltaría discutir el ego por ser padre o madre de alguien. Ser reconocidos, la fama, el dejar huella, trascender especialmente para nuestros seres queridos... suena muy bien, es satisfactorio en el momento. Ser efímero, pero a la mañana siguiente quizás volvamos a la duda existencial o la nada y entonces... todo parece conformarse en lo fatal. Darnos calma, a la conciencia, a aquella voz que nutrimos con saberes ( si es que lo hicimos con el Arte), decirle a la...