Es tarde para estar dormida

 La prontitud de la noche se ha llevado algunas inquietudes

una noche fría por fuera, tibia por dentro

me decepciona una vez más

ante la claridad de su tono de hablar

tan suave llega con sus verdades

y me arrincona para volverme humana

con poca carne para darle a los sentidos

más espinas en la piel

y menos latir el corazón

poco latir

de la razón.

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